El marido no lo vio. Él está igualmente sorprendido por estar usando la capota del bombero, que él pensó que era su bata. Pelagia logró engañarlo a él fingiendo estar ofendida por la acusación. El narrador, aunque omnisciente, nos ocultó la presencia del bombero para poder revelarla al mismo tiempo que la pareja lo descubre, cuando prende la lámpara.
La señora queda pasándose rollos por la confusión de las prendas.
El marido no lo vio. Él está igualmente sorprendido por estar usando la capota del bombero, que él pensó que era su bata. Pelagia logró engañarlo a él fingiendo estar ofendida por la acusación. El narrador, aunque omnisciente, nos ocultó la presencia del bombero para poder revelarla al mismo tiempo que la pareja lo descubre, cuando prende la lámpara.
La señora queda pasándose rollos por la confusión de las prendas.
ahí sipo, quedo conforme